domingo, 6 de enero de 2013

Fundición de monedas


Generalmente usamos la frase “las dos caras de la misma moneda” para citar algún hecho ambiguo…



Desde que te conocí no cesan en aflorar “caras”, máscaras las llamó Gibran pero se refería a la locura; ahora que lo pienso que extraordinaria mixtura amor y locura, cuantas mascaras y caras florecen sin pestañear florecen incluso escondidas y nos llevan a la improvisación saltando toda resistencia lógica que acontezca. Decía entonces que desde que te conocí no soy yo, quiero decir el de siempre, soy mejor y peor todo en el mismo paquete, soy ambiguo y contradictorio, soy casi y soy todo, a veces menos, también mucho. Soy de colores  y hago nudos, simpleza empanada  bebida con un leve ácido de capricornio, sepultado con ligereza por aquel trópico.  Como ves mi lenguaje es dominó, y de empalme en empalme ya no hay caminos sino constructo de azares y torbellinos. Desde que te conocí entendí tu universo, entendí que nuestros mundos son anzuelos para algún sueño, que los capullos ya nacieron que tu aguijón es mi destino, que es lo que más ansío, como correr entre montes reteniendo el silbido, para seguir sintiendo tu instante latido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario